El próximo 25 de noviembre la Comisión Europea presentará al Consejo de Administración de Frontex el nombre de los candidatos a dirigirlo entre ellos uno español Gil Arias

El Gobierno ha asegurado que, “teniendo en cuenta las circunstancias actuales”, no ve “oportuno” solicitar a la Agencia Europea para la Gestión de la Cooperación Operativa en las Fronteras Exteriores (Frontex) una participación de sus equipos de intervención rápida para hacer frente a los saltos masivos a las fronteras de Ceuta y Melilla, ya que “se han tomado las medidas adecuadas”.

Así se desprende de una respuesta del Ejecutivo en el Congreso a la portavoz de UPyD en la Cámara, la diputada Rosa Díez, que se había interesado sobre si el Gobierno iba a solicitar a la Comisión Europea que se desplegaran los equipos Frontex en las vallas fronterizas.

Precisamente, la semana pasada el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, aseguraba en sede parlamentaria que en lo que iba de año se habían producido 17.000 intentos de asalto al perímetro fronterizo de Ceuta y Melilla, al mismo tiempo que indicó que en lo que va de año alrededor de 2.000 inmigrantes habían entrado en Melilla mediante saltos a la valla, el doble que en 2013.

“Se ha podido comprobar que con las iniciativas llevadas a cabo por el Gobierno, además de la instalación de la malla ‘anti-trepa’ y otros elementos disuasorios ya existentes, se han tomado las medidas adecuadas para hacer frente a los asaltos masivos a las fronteras de Ceuta y Melilla”, reza la respuesta del Ejecutivo, recogida por Europa Press.

Esto, unido a la “excelente” colaboración de Marruecos en esta materia, según añade el Gobierno, hace que una intervención directa de los equipos de intervención rápida “no sea la medida más adecuada” para controlar este fenómeno, sino que la citada cooperación con el país vecino y el resto de medidas que se están llevando a cabo “son las mejores vías para gestionar esta cuestión”.

En este sentido, el Gobierno aseguraba en una respuesta este verano que la Agencia Europea para la Gestión de la Cooperación Operativa en las Fronteras Exteriores (Frontex) ha apoyado y apoya a España mediante diversas operaciones como, por ejemplo, las desarrolladas en la zona del Mediterráneo Occidental (Indalo y Minerva) “de influencia inmediata” sobre Ceuta y Melilla.

El Gobierno defendía así que, desde el comienzo de la presente legislatura, se había venido defendiendo ante la Unión Europea una política en el ámbito de la inmigración irregular basada en las siguientes líneas de actuación esenciales: la prevención en origen, la cooperación con los países terceros de origen y tránsito, la lucha contra las redes criminales que trafican con los inmigrantes mediante la adopción de medidas concretas, la mejora de la gestión de fronteras.

La comisaria europea de Interior, Cecilia Malström, que en reiteradas ocasiones ha descalificado la actuación llevada a cabo por la Policía Nacional y la Guardia Civil para frenar la entrada irregular de inmigrantes en Ceuta y Melilla, maniobra con el objetivo de impedir que un mando español dirija en los próximos años Frontex, la Agencia Europea para la gestión de la cooperación operativa en las fronteras exteriores. Malström, sin embargo, despreció la invitación cursada en su día por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, para visitar ambas Ciudades Autónomas y conocer sobre el terreno la insoportable presión migratoria que incumbe a toda la Unión Europea.

El comisario de la Policía Nacional Gil Arias Fernández ocupa de forma interina el cargo de director ejecutivo de Frontex desde el pasado 1 de junio tras la marcha del finlandés Ilkka Laitinen. La Agencia maneja un presupuesto anual de 93 millones de euros. La intención de Gil Arias era presentarse de nuevo para dirigirla durante los próximos 5 años. Su candidatura había cumplido todos los requisitos, después de un proceso de evaluación distribuido en cinco fases, que incluyó una entrevista con la propia Malström.

El pasado 21 de octubre tuvo lugar la reunión del Colegio de Comisarios de la Unión Europea. Cecilia Malström, actuando de manera unilateral, se llevó a la cita solo dos ternas, las correspondientes a los candidatos de Francia –Fabrice Leggeri, que es su favorito– y de Portugal, mientras dejaba fuera al español Gil Arias. Y, además, incluyó el asunto en el «punto A» destinado a los temas que no están abiertos al debate. Los asistentes mostraron su indignación porque se les había privado de opinar sobre las diferentes candidaturas y, especialmente, porque la comisaria de Interior dejaba fuera la de España, sin previa consulta.

Mala herencia

Así las cosas, el próximo 25 de noviembre la Comisión Europea presentará al Consejo de Administración de Frontex el nombre de los candidatos. Deberían estar todos, pero por las maniobras de Malström todo apunta a que el español Gil Arias, que lleva muchos años en la Agencia, quedará sin opción. La decisión unilateral adoptada por la todavía comisaria europea de Interior ha provocado malestar entre numerosos estados miembros y, muy especialmente, en España. Nuestro país había logrado un creciente apoyo en el Foro Salzburgo (Austria, Bulgaria, Croacia, República Checa, Hungría, Polonia, Rumanía, Eslovaquia y Eslovenia), que recela del candidato francés. En caso de que se consumara la treta, estos países podrían impugnar la votación.

Malström maniobra con el próximo director de Frontex pocos días antes de abandonar su cargo como comisaria de interior. Merma así la capacidad de maniobra de su sustituto, un griego.

1 comentario

  1. El comisario de la Policía Nacional Gil Arias Fernández ocupa de forma interina el cargo de director ejecutivo de Frontex desde el pasado 1 de junio tras la marcha del finlandés Ilkka Laitinen. La Agencia maneja un presupuesto anual de 93 millones de euros. La intención de Gil Arias era presentarse de nuevo para dirigirla durante los próximos 5 años. Su candidatura había cumplido todos los requisitos, después de un proceso de evaluación distribuido en cinco fases, que incluyó una entrevista con la propia Malström.

    El pasado 21 de octubre tuvo lugar la reunión del Colegio de Comisarios de la Unión Europea. Cecilia Malström, actuando de manera unilateral, se llevó a la cita solo dos ternas, las correspondientes a los candidatos de Francia –Fabrice Leggeri, que es su favorito– y de Portugal, mientras dejaba fuera al español Gil Arias. Y, además, incluyó el asunto en el «punto A» destinado a los temas que no están abiertos al debate. Los asistentes mostraron su indignación porque se les había privado de opinar sobre las diferentes candidaturas y, especialmente, porque la comisaria de Interior dejaba fuera la de España, sin previa consulta.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s